Sábado 7 de Junio de 2008
Legisladores misioneros adhirieron a la norma
La ley nacional sobre el parto humanizado regirá en Misiones
:: Se establecen los principales derechos de padres e hijos en el proceso de nacimiento. En la sesión no faltaron las polémicas
Posadas. Misiones adhirió a la ley nacional 25.929 “Derechos de padres e hijos durante el proceso de nacimiento”, iniciativa que fue sancionada por la Cámara de Diputados en la sesión del jueves último.
La propuesta de la diputada Mercedes Oviedo se aprobó por mayoría, con la abstención de los diputados Ricardo Buiak y Esteban Lozina.
De tal manera, entró en vigencia la norma que a nivel nacional rige desde noviembre de 2004. La ley promueve el asesoramiento permanente de los padres durante el embarazo, el parto y el post parto.
La diputada Mercedes Oviedo, argumentó en favor de su proyecto, señalando que “hay muchas deficiencias en el acceso a la información; las parturientas o madres adolescentes son tratadas como objetos en esos momentos tan especiales”. Y remarcó que el objetivo de la ley es evitar esas situaciones.
Entre las cuestiones que se incluyen, se encuentran los derechos a que se informe a la mujer acerca de las intervenciones que se pueden realizar durante el parto; que se les permita el parto natural, tratando de evitar prácticas invasivas; que se respeten las pautas culturales y que se les informe sobre la evolución del parto en todo momento.
También se contempla que la mujer pueda ser acompañada, en todo el proceso, por una persona de su confianza y que la madre puede tener a su hijo a su lado, en el mismo establecimiento de salud, salvo que el recién nacido necesite atención especial.
En síntesis, el espíritu de la ley apunta a que los padres sean informados durante todo el tiempo de los pasos que se llevan a cabo durante el proceso del embarazo, el parto y el post parto, y que ellos sean quienes vayan tomando las decisiones sobre los tratamientos y métodos de parto que correspondan y que consideren los apropiados para el bienestar de la madre y del niño, siempre bajo el asesoramiento de los profesionales de la salud. Justamente, el profesional es el encargado de brindarle a los padres toda la información relacionada con el alumbramiento.
“Los padres y madres tienen derecho a tener acceso continuado a su hijo, mientras la situación clínica lo permita, así como también a participar en su atención y en la toma de decisiones relacionadas con su asistencia”, este fragmento del inciso b, del artículo 4° de la legislación, es un claro ejemplo hacia donde apunta el espíritu de la misma.
Los profesionales la enmarcan dentro de un cambio de paradigmas que se da, por estos tiempos, en la práctica de la medicina. Cambio que apunta a la búsqueda de una mayor participación del paciente en las decisiones sobre los tratamientos y procesos médicos a los que se someterá, siendo siempre acompañado por los profesionales de la salud.
“Hay un cambio de paradigma en la medicina, se busca humanizar los procesos y que el paciente participe más”, señaló Luis Flores, presidente del Colegio de Médicos de Misiones.
Polémicas y abstenciones
Los diputados Ricardo Buiak y Esteban Lozina, decidieron abstenerse en la votación, fundando su actitud en la falta de conocimiento completo de la ley, y por considerar que en su letra no queda claro a partir de qué momento se considera al niño como persona de derecho. Esta lectura de la norma despertó el temor de ambos diputados, de que queden las puertas abiertas para las prácticas abortivas.
La diputada Mercedes Oviedo aclaró que bajo ningún concepto esta ley pretende propiciar las condiciones para las prácticas abortivas, advirtiendo que “apuesta a la vida”.
Según la legisladora, la legislación que bajó desde el Congreso Nacional “está centrada en acciones que apuntan a la reducción de las tasas de mortalidad materna infantil y que favorezcan, también, las condiciones de desarrollo de una salud mental plena en las mujeres que dan a luz”, afirmó.
En su parte resolutiva, la norma contempla la obligatoriedad de su cumplimiento por parte de las obras sociales y entidades de medicina prepaga.
“Las obras sociales regidas por leyes nacionales y las entidades de medicina prepaga, deberán brindar obligatoriamente las prestaciones establecidas en esta ley, las que quedan incorporadas de pleno derecho al programa médico obligatorio”, reza la ley.
Finalmente se establece que el Ministerio de Salud Pública de la Provincia, es la autoridad de aplicación y responsable de la implementación de campañas de difusión para concientizar acerca del alcance de esta norma que se pone en vigencia en Misiones.
http://www.territoriodigital.com/nota.aspx?c=4637842331336592&r=1
Cabe destacar que la ley a la cual adhirieron en Misiones es NACIONAL por lo cual ya desde que entró en vigencia en noviembre del 2004 tiene que ser APLICADA, cosa que muchas veces, por no decir todas se sigue "violando" en mas de un punto.
sábado, 5 de julio de 2008
Parto humanizado: ley nacional ignorada y violada en Misiones
2008-03-19 | Información General |
Parto humanizado: ley nacional ignorada y violada en Misiones
Ya sea por falta de recursos humanos, estructuras edilicias adecuadas, desconocimiento de la ley por parte de profesionales de la salud o el no ejercicio de sus derechos por parte de las parturientas y su familia, lo cierto es que la Ley Nacional 25.929 de Derechos de Padres e Hijos durante el proceso de Nacimiento es violada en la mayoría de los hospitales de la provincia.
POSADAS. Ya sea por falta de recursos humanos, estructuras edilicias adecuadas, desconocimiento de la ley por parte de profesionales de la salud o el no ejercicio de sus derechos por parte de las parturientas y su familia, lo cierto es que la Ley Nacional 25.929 de Derechos de Padres e Hijos durante el proceso de Nacimiento es violada en la mayoría de los hospitales de la provincia.
En la edición del lunes, PRIMERA EDICION dio cuenta del incumplimiento de la normativa en la maternidad del hospital Madariaga, donde las embarazadas transitan el pre-parto (período de dilatación), el parto y post-parto sin acompañamiento de ningún familiar a quienes se les permite solamente una visita de 40 minutos diarios, de 20 a 20,40.
Estas mismas restricciones se repiten en la mayoría de los hospitales de la provincia, entre ellos el de Eldorado, Oberá y Leandro N. Alem. Solamente en uno de los hospitales relevados por PRIMERA EDICION, el Samic de Iguazú, se permite que la madre y el recién nacido estén acompañados por un familiar durante la internación.
Derechos
“Toda mujer embarazada tiene derecho a estar acompañada por una persona de su confianza y elección durante el trabajo de pre-parto, parto y postparto”, establece el artículo 2 de la Ley Nacional 25.929 vigente en el país desde 2004.
Esta legislación es desconocida en Misiones, incluso por el director del hospital de Iguazú, Roberto Arévalo, el único nosocomio que desde hace un año permite que un familiar acompañe a las parturientas fuera del horario de visita. “La verdad es que no sabía de la ley, pero desde que asumí la dirección hice estos cambios para que los padres puedan presenciar el parto y que algún familiar, preferentemente una mujer, acompañe a la parturienta y su bebé en la internación. Creo que el criterio que se debe aplicar es el mismo que cada uno pediría en su caso particular”, indicó Arévalo.
En ese nosocomio, hay cuatro habitaciones, una con capacidad para cuatro camas y las otras para dos camas. “Cuando es el marido quien acompañará a su mujer durante la internación pedimos el consentimiento de las otras pacientes internadas en la habitación, por eso siempre recomendamos que sea una mujer la que se quede con la paciente”, precisó el director.
Una hora de visita por día
La disposición interna que rige en el hospital Samic de Eldorado es muy diferente. En ese nosocomio, los padres de los recién nacidos o sus familiares pueden visitar, pero no acompañar a las madres y sus bebés. El horario de visita es de 17 a 18. Fuera de ese horario, las madres y sus bebés quedan solas (obviamente, a excepción de los profesionales de la salud que las atienden) en una sala general con capacidad para 20 camas.
El Servicio de Obstetricia de ese nosocomio cuenta además con una sala de alto riesgo, con capacidad para cinco camas. No obstante, en ninguna se permite el ingreso de familiares fuera del horario de visitas.
Según indicó la enfermera y delegada de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Carmen Amarilla, “es impensable que los padres asistan en el parto por el estado del quirófano, pues apenas están separadas las personas en cirugía… En la sala de internación tampoco hay mucho lugar, nosotros hablamos de 'camas calientes' porque se va un paciente e inmediatamente viene otro”.
“Entiendo el espíritu de la ley”
No obstante, el director del Hospital de Eldorado, Klaus Jakhe, aseguró que “los padres que solicitan la asistencia al parto de sus hijos pueden hacerlo, siempre que tengan la autorización de la partera u obstetra.
Pero son muy pocos los casos, pues este es un hospital de agudos y la mayoría de los pacientes vienen derivados de urgencia por lo que no tenemos mucho tiempo para hacer lo ideal en estos casos. Puedo entender el espíritu de esa ley nacional que usted menciona pero, a veces, las realidades no permiten su aplicación”, remarcó.
“Sólo para mujeres”
La maternidad del hospital de Leandro N. Alem, con una capacidad de catorce camas, es “sólo para las mujeres y sus bebés”, según detalló el enfermero y delegado de ATE, Rolando Velásquez. El horario de visita es de una hora a la mañana y otra hora por la tarde; mientras que se reduce a 30 minutos en terapia intermedia de Neonatología. “Aparte del pabellón general donde se internan las parturientas, están las habitaciones individuales para los que tienen obra social aunque, cuando faltan camas, también se utilizan esas habitaciones con pacientes sin cobertura”, indicó. Pese a que no es muy frecuente, aseguró que “hay casos donde los padres asistieron en el parto; aunque depende de cómo viene el embarazo y que autorice el obstetra o partera. En mi caso, participé del nacimiento de todos mis hijos, claro que trabajo en el hospital y sé que algunos ginecólogos no lo autorizan”, indicó. En tanto, contó que, “la mayoría de los padres no saben que pueden estar presentes durante el parto; tampoco preguntan”. No hay folletería o carteles en el nosocomio que informen a los pacientes de sus derechos reconocidos en la Ley 25.929.
http://www.primeraedicionweb.com.ar/index.php?idnoticia=4657&dgprincipal=nota&tipo=impreso&idEdicion=345
Parto humanizado: ley nacional ignorada y violada en Misiones
Ya sea por falta de recursos humanos, estructuras edilicias adecuadas, desconocimiento de la ley por parte de profesionales de la salud o el no ejercicio de sus derechos por parte de las parturientas y su familia, lo cierto es que la Ley Nacional 25.929 de Derechos de Padres e Hijos durante el proceso de Nacimiento es violada en la mayoría de los hospitales de la provincia.
POSADAS. Ya sea por falta de recursos humanos, estructuras edilicias adecuadas, desconocimiento de la ley por parte de profesionales de la salud o el no ejercicio de sus derechos por parte de las parturientas y su familia, lo cierto es que la Ley Nacional 25.929 de Derechos de Padres e Hijos durante el proceso de Nacimiento es violada en la mayoría de los hospitales de la provincia.
En la edición del lunes, PRIMERA EDICION dio cuenta del incumplimiento de la normativa en la maternidad del hospital Madariaga, donde las embarazadas transitan el pre-parto (período de dilatación), el parto y post-parto sin acompañamiento de ningún familiar a quienes se les permite solamente una visita de 40 minutos diarios, de 20 a 20,40.
Estas mismas restricciones se repiten en la mayoría de los hospitales de la provincia, entre ellos el de Eldorado, Oberá y Leandro N. Alem. Solamente en uno de los hospitales relevados por PRIMERA EDICION, el Samic de Iguazú, se permite que la madre y el recién nacido estén acompañados por un familiar durante la internación.
Derechos
“Toda mujer embarazada tiene derecho a estar acompañada por una persona de su confianza y elección durante el trabajo de pre-parto, parto y postparto”, establece el artículo 2 de la Ley Nacional 25.929 vigente en el país desde 2004.
Esta legislación es desconocida en Misiones, incluso por el director del hospital de Iguazú, Roberto Arévalo, el único nosocomio que desde hace un año permite que un familiar acompañe a las parturientas fuera del horario de visita. “La verdad es que no sabía de la ley, pero desde que asumí la dirección hice estos cambios para que los padres puedan presenciar el parto y que algún familiar, preferentemente una mujer, acompañe a la parturienta y su bebé en la internación. Creo que el criterio que se debe aplicar es el mismo que cada uno pediría en su caso particular”, indicó Arévalo.
En ese nosocomio, hay cuatro habitaciones, una con capacidad para cuatro camas y las otras para dos camas. “Cuando es el marido quien acompañará a su mujer durante la internación pedimos el consentimiento de las otras pacientes internadas en la habitación, por eso siempre recomendamos que sea una mujer la que se quede con la paciente”, precisó el director.
Una hora de visita por día
La disposición interna que rige en el hospital Samic de Eldorado es muy diferente. En ese nosocomio, los padres de los recién nacidos o sus familiares pueden visitar, pero no acompañar a las madres y sus bebés. El horario de visita es de 17 a 18. Fuera de ese horario, las madres y sus bebés quedan solas (obviamente, a excepción de los profesionales de la salud que las atienden) en una sala general con capacidad para 20 camas.
El Servicio de Obstetricia de ese nosocomio cuenta además con una sala de alto riesgo, con capacidad para cinco camas. No obstante, en ninguna se permite el ingreso de familiares fuera del horario de visitas.
Según indicó la enfermera y delegada de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Carmen Amarilla, “es impensable que los padres asistan en el parto por el estado del quirófano, pues apenas están separadas las personas en cirugía… En la sala de internación tampoco hay mucho lugar, nosotros hablamos de 'camas calientes' porque se va un paciente e inmediatamente viene otro”.
“Entiendo el espíritu de la ley”
No obstante, el director del Hospital de Eldorado, Klaus Jakhe, aseguró que “los padres que solicitan la asistencia al parto de sus hijos pueden hacerlo, siempre que tengan la autorización de la partera u obstetra.
Pero son muy pocos los casos, pues este es un hospital de agudos y la mayoría de los pacientes vienen derivados de urgencia por lo que no tenemos mucho tiempo para hacer lo ideal en estos casos. Puedo entender el espíritu de esa ley nacional que usted menciona pero, a veces, las realidades no permiten su aplicación”, remarcó.
“Sólo para mujeres”
La maternidad del hospital de Leandro N. Alem, con una capacidad de catorce camas, es “sólo para las mujeres y sus bebés”, según detalló el enfermero y delegado de ATE, Rolando Velásquez. El horario de visita es de una hora a la mañana y otra hora por la tarde; mientras que se reduce a 30 minutos en terapia intermedia de Neonatología. “Aparte del pabellón general donde se internan las parturientas, están las habitaciones individuales para los que tienen obra social aunque, cuando faltan camas, también se utilizan esas habitaciones con pacientes sin cobertura”, indicó. Pese a que no es muy frecuente, aseguró que “hay casos donde los padres asistieron en el parto; aunque depende de cómo viene el embarazo y que autorice el obstetra o partera. En mi caso, participé del nacimiento de todos mis hijos, claro que trabajo en el hospital y sé que algunos ginecólogos no lo autorizan”, indicó. En tanto, contó que, “la mayoría de los padres no saben que pueden estar presentes durante el parto; tampoco preguntan”. No hay folletería o carteles en el nosocomio que informen a los pacientes de sus derechos reconocidos en la Ley 25.929.
http://www.primeraedicionweb.com.ar/index.php?idnoticia=4657&dgprincipal=nota&tipo=impreso&idEdicion=345
La inhumana experiencia de dar a luz en el hospital Madariaga
2008-03-17 | Información General | informe especial
La inhumana experiencia de dar a luz en el hospital Madariaga
La semana pasada, una partera del Hospital Avellaneda de la provincia de Tucumán estuvo en esta capital brindando una charla sobre parto humanizado. Tras la charla, PRIMERA EDICION invitó a Inés Díaz a recorrer la unidad de Perinatología del Hospital Madariaga, donde año a año, miles de mujeres acuden para parir bajo las peores condiciones imaginables.
POSADAS. La semana pasada, una partera del Hospital Avellaneda de la provincia de Tucumán estuvo en esta capital brindando una charla sobre parto humanizado.
Su nombre es Inés Díaz y en el nosocomio público donde trabaja ya llevan más de ocho años realizando partos bajo metodologías que respetan los tiempos naturales de cada mujer, su privacidad y sus derechos de dar a luz acompañada, entre otras premisas que en 2004 fueron reforzadas por medio de la sanción de la Ley Nacional 25.929 (de Derechos de Padres e Hijos durante el proceso de Nacimiento), una legislación que la salud pública de Misiones ultraja en todos sus artículos.
Tras la charla, PRIMERA EDICION invitó a Inés Díaz a recorrer la unidad de Perinatología del Hospital Madariaga, donde año a año, miles de mujeres acuden para parir bajo las peores condiciones imaginables.
Lamentable recibimiento
Al llegar, sucedió algo bastante bochornoso. En vez de recibir a Inés Díaz como debe recibirse a una profesional que llega desde otra provincia a conocer el hospital público e intercambiar experiencias con sus colegas, en principio el jefe de la unidad, el doctor Jorge Pianessi, impidió el ingreso de Díaz y se mostró hostil ante el arribo conjunto de PRIMERA EDICION y la partera tucumana. Más adelante, el médico se disculpó y permitió a Díaz conocer parte del sector.
El recorrido le permitió a la especialista darse cuenta el porqué de la negativa inicial.
Mala impresión
“Aquí no se cumple en nada la Ley Nacional 25.929. Las mujeres deben dar a luz en condiciones muy lamentables. Noté que falta mucho recurso humano, sobre todo obstétricas, o sea, el recurso humano primordial para poder implementar la ley” observó Inés Díaz tras su paseo por la unidad. Lo que afirma, está relacionado a un problema muy severo que se repite en todos los hospitales de la provincia: la falta de personal. “Acá quedan sólo tres parteras y todas están en edad jubilatoria. Las que había, se fueron jubilando y los médicos residentes fueron ocupando esos lugares, pero son espacios que no deben jamás ser ocupados por médicos sino por otras parteras” afirmó Díaz.
Parir en soledad
La profesional tucumana también conoció la denominada zona de dilatación, donde notó que “hay seis boxes separados, que son especiales para que las mujeres puedan tener privacidad y estar acompañadas, pero sin embargo acá no les permiten a los padres ingresar. Las mujeres están solas. Un solo médico está controlando la guardia y la zona de dilatación, es imposible que una sola persona pueda dar la contención suficiente a tantas mujeres y a la vez cumplir un rol administrativo”.
Desinformación total
Otro aspecto que lamentó la especialista fue la profunda desinformación a la que se condena a las embarazadas que llegan al Madariaga:
“La desinformación en este hospital es terrible. Debería haber más carteles, charlas previas, cursos. Aquí la charla la dan médicos en un solo horario, no hay charlas sobre lactancia por ejemplo”. Consultada acerca de cómo se maneja el tema de la información en el hospital donde ella trabaja, Díaz explicó que “en Tucumán hemos colocado carteles por todas partes, porque las madres deben estar informadas todo el tiempo. Hay muchas voluntarias que dan capacitación a las madres desinformadas. Aquí sólo hay carteles de prohibición. Hay mucho sobre qué informar, pero noté que aquí abunda la desinformación”.
APOSTILLAS
• Al recorrer los pasillos de la unidad de Perinatología del Hospital Madariaga, se advierten irregularidades inadmisibles. Por ejemplo, en una de las salas de posparto, donde se hacinan hasta siete mujeres por habitación - con sus respectivos retoños recién nacidos - no salía agua de la ducha. En ese mismo cuarto, una madre denunció que encontró alacranes y cucarachas. La suciedad de las salas, está a la vista.
• La madre de una joven que dio a luz a principios de la semana pasada, transcurridos cuatro días todavía seguía esperando a que algún médico se dignase a firmar la autorización para el alta de su hija. “Mi hija y el bebé están en perfectas condiciones, pero no pueden irse porque no hay médicos que vengan a darle el alta. Ya no sé qué hacer. Parece que acá para parir las mujeres se adaptan al tiempo del médico y para poder volver al hogar, también”.
• Otra persona, denunció que hace pocas semanas debió llevar a su hija y su nieta (nacida prematuramente en el Madariaga) de urgencia al Hospital Samic de Alem, ya que todas las incubadoras del hospital posadeño estaban ocupadas. “Tienen 80 incubadoras para una población gigantesca como la de Misiones. No sé qué debe suceder con la gente que no puede trasladarse a otro hospital de la provincia” se preguntó el hombre.
• En la sala de espera del sector Maternidad, las sillas evidencian un pésimo estado. Allí, hay un televisor que permanece todo el tiempo apagado o con programaciones que nada tienen que ver con los partos. “Esta televisión debería estar constantemente mostrando materiales relacionados a los embarazos, a los ejercicios previos, a la lactancia, no puede estar allí de adorno” observó Inés Díaz, la partera tucumana.
• La Organización Mundial de la Salud indica que no existe justificación en ninguna región geográfica para que más de un 10 al 15% de los nacimientos sean por cesárea. En Misiones, la cifra es al menos tres veces mayor.
Un sistema que excluye a los padres y deja solas a las madres
Pese a que el inciso G del artículo 2 de la Ley Nacional 25.929 señala que “toda mujer embarazada tiene derecho a estar acompañada por una persona de su confianza y elección durante el trabajo de preparto, parto y posparto” en el sector Maternidad del Hospital Madariaga no les permiten a las mujeres ingresar acompañadas por nadie.
Durante la recorrida de PRIMERA EDICION por el sector, ningún profesional pudo dar cuenta acerca del porqué de esta determinación tan contraria a las indicaciones de la Ley Nacional y a las que indican los preceptos de la Organización Mundial de la Salud.
Padres excluidos, madres solas
Además, existe una situación bastante incomprensible que es el hecho de que el horario de visitas para los padres está restringido a apenas 40 minutos diarios, en el horario de 20 a 20.40. Esto significa que cualquier padre que no pueda acudir en ese horario, directamente no podrá ver a su mujer e hijo/a hasta que abandonen el hospital.
“Yo trabajo de noche, así que durante los cinco días en que mi mujer estuvo alojada después de dar a luz, no pude verla. Me parece que es un sistema muy dañino para la mujer, porque en esos momentos ellas necesitan la compañía del padre o de algún ser querido. Y para nosotros, los padres, es terrible también no poder estar con nuestras mujeres y nuestros hijos en esos días tan especiales” relató a este diario Héctor González, un joven padre que hace pocas semanas sufrió en carne propia este sistema inexplicable y cruel.
Sin embargo, el régimen de visitas puede variar si el paciente cuenta con el dinero para pagarse la sala diferencial, que cuenta con aire acondicionado y vía libre para padres (ver página 7).
ENTREVISTA | INES DIAZ, PARTERA PROFESIONAL
“Se necesita respeto, libertad e intimidad”
Luego de recorrer el sector de Maternidad del hospital Madariaga, la partera del ejemplar nosocomio Avellaneda (Tucumán), Inés Díaz respondió a las preguntas de PRIMERA EDICION en base a las impresiones que cosechó tras conocer las condiciones en las que llegan al mundo la mayoría de los bebés misioneros.
¿Qué impresión le causó esta recorrida que acaba de realizar?
Una impresión muy triste, porque veo que las embarazadas deben pasar por experiencias muy desagradables, solas, sin la información necesaria, sin las condiciones de higiene necesarias, entre otras carencias. Pero sobre todo porque veo que no hay demasiada intención de cambiar las cosas. Toda la Ley Nacional 25.929 se pasa por alto en este hospital.
¿Qué le parece el hecho de que en el hospital público de Misiones las madres afronten todo el proceso del parto y posparto sin acompañamiento?
Un horror. Para la mujer es fundamental estar acompañada por alguien querido en un momento tan especial como es el del parto. El hecho de que la mujer vaya a parir sola, sin información, aterrada, hace que el parto se convierta en una experiencia muy negativa. Las mujeres desconocen por qué las operan. No saben de qué manera ellas mismas puedan facilitar su trabajo de parto porque nadie se lo dice. Una mujer necesita muy poco para poder parir: respeto, intimidad y libertad. Necesita estar en un lugar donde nadie le esté machacando con nada.
No es el caso que acaba de ver.
Desgraciadamente no. Y creo que en esta provincia llevará mucho tiempo humanizar los partos y respetar la ley.
¿Qué aspectos podrían mejorarse en lo inmediato?
La información. Hay que poner el cartel que informe a las mujeres sobre sus derechos, informar más, en la sala de espera debería haber personas que capaciten a las embarazadas, la televisión debería mostrar documentales acordes. También podría mejorar el tema de la privacidad y el acompañamiento a la embarazada en el parto. No es ningún impedimento decir que no se tiene el espacio, igual se pueden aplicar medidas para preservar la privacidad de la mujer durante el parto.
¿Cómo fueron implementando estas medidas en el hospital donde usted trabaja?
Antes de que se implemente la ley ya habíamos empezado con el tema del acompañamiento. Comenzamos a permitir que la mujer esté acompañada durante las distintas etapas del parto. Después se vio la necesidad de la privacidad de la mujer. Hubo que remodelar parte del hospital para que las mujeres tuvieran privacidad en el parto. Hasta que se hizo la remodelación estábamos ocupando una sola ala del hospital, en una habitación como una tienda de campaña, pero con cortinas que dividían a una mujer de la otra, con privacidad. Después siguió todo lo demás: que la mujer pueda elegir de qué manera va a parir a su hijo, en qué posición de acuerdo a su comodidad, respetando los tiempos naturales.
¿Qué cambios trajeron estas medidas?
Se realizan muchísimas menos intervenciones. La mujer en situación de estrés, cuando está sola, con miedo el trabajo de parto se frena. Entonces hemos creado el entorno acorde para que la mujer tenga libertad, esté tranquila y sin miedo, para evitar riesgos en los partos. No tenemos necesidad de poner sueros ni hacer ningún tipo de intervenciones que son dolorosas.
Salas aranceladas: la comodidad tiene precio
Indigna y cuesta creer que en un hospital público suceda esto, pero es real. En Maternidad del Madariaga, quienes pueden abonar aranceles de entre 50 y 80 pesos, tienen la posibilidad de acceder a salas individuales donde se vive el posparto con aire acondicionado y dónde -a diferencia de las salas comunes- se puede tener un acompañamiento constante. Esto significa que, además de arancelar la comodidad, en este nosocomio hay que pagar para tener una compañía que a las madres les corresponde por ley.
“Cuando vimos cómo eran las piezas en donde se interna a las madres para el posparto, nos horrorizamos. Pero nos ofrecieron ir a una sala especial, más cómoda y donde yo podía quedarme todo el tiempo. Los padres que pueden, pagan este servicio porque la sala común es decadente”, relató Mauricio Ferreyra, uno de los padres que debió pagar los 80 pesos por esta diferencia.
http://www.primeraedicionweb.com.ar/index.php?idnoticia=4603&dgprincipal=nota&tipo=impreso&idEdicion=345
La inhumana experiencia de dar a luz en el hospital Madariaga
La semana pasada, una partera del Hospital Avellaneda de la provincia de Tucumán estuvo en esta capital brindando una charla sobre parto humanizado. Tras la charla, PRIMERA EDICION invitó a Inés Díaz a recorrer la unidad de Perinatología del Hospital Madariaga, donde año a año, miles de mujeres acuden para parir bajo las peores condiciones imaginables.
POSADAS. La semana pasada, una partera del Hospital Avellaneda de la provincia de Tucumán estuvo en esta capital brindando una charla sobre parto humanizado.
Su nombre es Inés Díaz y en el nosocomio público donde trabaja ya llevan más de ocho años realizando partos bajo metodologías que respetan los tiempos naturales de cada mujer, su privacidad y sus derechos de dar a luz acompañada, entre otras premisas que en 2004 fueron reforzadas por medio de la sanción de la Ley Nacional 25.929 (de Derechos de Padres e Hijos durante el proceso de Nacimiento), una legislación que la salud pública de Misiones ultraja en todos sus artículos.
Tras la charla, PRIMERA EDICION invitó a Inés Díaz a recorrer la unidad de Perinatología del Hospital Madariaga, donde año a año, miles de mujeres acuden para parir bajo las peores condiciones imaginables.
Lamentable recibimiento
Al llegar, sucedió algo bastante bochornoso. En vez de recibir a Inés Díaz como debe recibirse a una profesional que llega desde otra provincia a conocer el hospital público e intercambiar experiencias con sus colegas, en principio el jefe de la unidad, el doctor Jorge Pianessi, impidió el ingreso de Díaz y se mostró hostil ante el arribo conjunto de PRIMERA EDICION y la partera tucumana. Más adelante, el médico se disculpó y permitió a Díaz conocer parte del sector.
El recorrido le permitió a la especialista darse cuenta el porqué de la negativa inicial.
Mala impresión
“Aquí no se cumple en nada la Ley Nacional 25.929. Las mujeres deben dar a luz en condiciones muy lamentables. Noté que falta mucho recurso humano, sobre todo obstétricas, o sea, el recurso humano primordial para poder implementar la ley” observó Inés Díaz tras su paseo por la unidad. Lo que afirma, está relacionado a un problema muy severo que se repite en todos los hospitales de la provincia: la falta de personal. “Acá quedan sólo tres parteras y todas están en edad jubilatoria. Las que había, se fueron jubilando y los médicos residentes fueron ocupando esos lugares, pero son espacios que no deben jamás ser ocupados por médicos sino por otras parteras” afirmó Díaz.
Parir en soledad
La profesional tucumana también conoció la denominada zona de dilatación, donde notó que “hay seis boxes separados, que son especiales para que las mujeres puedan tener privacidad y estar acompañadas, pero sin embargo acá no les permiten a los padres ingresar. Las mujeres están solas. Un solo médico está controlando la guardia y la zona de dilatación, es imposible que una sola persona pueda dar la contención suficiente a tantas mujeres y a la vez cumplir un rol administrativo”.
Desinformación total
Otro aspecto que lamentó la especialista fue la profunda desinformación a la que se condena a las embarazadas que llegan al Madariaga:
“La desinformación en este hospital es terrible. Debería haber más carteles, charlas previas, cursos. Aquí la charla la dan médicos en un solo horario, no hay charlas sobre lactancia por ejemplo”. Consultada acerca de cómo se maneja el tema de la información en el hospital donde ella trabaja, Díaz explicó que “en Tucumán hemos colocado carteles por todas partes, porque las madres deben estar informadas todo el tiempo. Hay muchas voluntarias que dan capacitación a las madres desinformadas. Aquí sólo hay carteles de prohibición. Hay mucho sobre qué informar, pero noté que aquí abunda la desinformación”.
APOSTILLAS
• Al recorrer los pasillos de la unidad de Perinatología del Hospital Madariaga, se advierten irregularidades inadmisibles. Por ejemplo, en una de las salas de posparto, donde se hacinan hasta siete mujeres por habitación - con sus respectivos retoños recién nacidos - no salía agua de la ducha. En ese mismo cuarto, una madre denunció que encontró alacranes y cucarachas. La suciedad de las salas, está a la vista.
• La madre de una joven que dio a luz a principios de la semana pasada, transcurridos cuatro días todavía seguía esperando a que algún médico se dignase a firmar la autorización para el alta de su hija. “Mi hija y el bebé están en perfectas condiciones, pero no pueden irse porque no hay médicos que vengan a darle el alta. Ya no sé qué hacer. Parece que acá para parir las mujeres se adaptan al tiempo del médico y para poder volver al hogar, también”.
• Otra persona, denunció que hace pocas semanas debió llevar a su hija y su nieta (nacida prematuramente en el Madariaga) de urgencia al Hospital Samic de Alem, ya que todas las incubadoras del hospital posadeño estaban ocupadas. “Tienen 80 incubadoras para una población gigantesca como la de Misiones. No sé qué debe suceder con la gente que no puede trasladarse a otro hospital de la provincia” se preguntó el hombre.
• En la sala de espera del sector Maternidad, las sillas evidencian un pésimo estado. Allí, hay un televisor que permanece todo el tiempo apagado o con programaciones que nada tienen que ver con los partos. “Esta televisión debería estar constantemente mostrando materiales relacionados a los embarazos, a los ejercicios previos, a la lactancia, no puede estar allí de adorno” observó Inés Díaz, la partera tucumana.
• La Organización Mundial de la Salud indica que no existe justificación en ninguna región geográfica para que más de un 10 al 15% de los nacimientos sean por cesárea. En Misiones, la cifra es al menos tres veces mayor.
Un sistema que excluye a los padres y deja solas a las madres
Pese a que el inciso G del artículo 2 de la Ley Nacional 25.929 señala que “toda mujer embarazada tiene derecho a estar acompañada por una persona de su confianza y elección durante el trabajo de preparto, parto y posparto” en el sector Maternidad del Hospital Madariaga no les permiten a las mujeres ingresar acompañadas por nadie.
Durante la recorrida de PRIMERA EDICION por el sector, ningún profesional pudo dar cuenta acerca del porqué de esta determinación tan contraria a las indicaciones de la Ley Nacional y a las que indican los preceptos de la Organización Mundial de la Salud.
Padres excluidos, madres solas
Además, existe una situación bastante incomprensible que es el hecho de que el horario de visitas para los padres está restringido a apenas 40 minutos diarios, en el horario de 20 a 20.40. Esto significa que cualquier padre que no pueda acudir en ese horario, directamente no podrá ver a su mujer e hijo/a hasta que abandonen el hospital.
“Yo trabajo de noche, así que durante los cinco días en que mi mujer estuvo alojada después de dar a luz, no pude verla. Me parece que es un sistema muy dañino para la mujer, porque en esos momentos ellas necesitan la compañía del padre o de algún ser querido. Y para nosotros, los padres, es terrible también no poder estar con nuestras mujeres y nuestros hijos en esos días tan especiales” relató a este diario Héctor González, un joven padre que hace pocas semanas sufrió en carne propia este sistema inexplicable y cruel.
Sin embargo, el régimen de visitas puede variar si el paciente cuenta con el dinero para pagarse la sala diferencial, que cuenta con aire acondicionado y vía libre para padres (ver página 7).
ENTREVISTA | INES DIAZ, PARTERA PROFESIONAL
“Se necesita respeto, libertad e intimidad”
Luego de recorrer el sector de Maternidad del hospital Madariaga, la partera del ejemplar nosocomio Avellaneda (Tucumán), Inés Díaz respondió a las preguntas de PRIMERA EDICION en base a las impresiones que cosechó tras conocer las condiciones en las que llegan al mundo la mayoría de los bebés misioneros.
¿Qué impresión le causó esta recorrida que acaba de realizar?
Una impresión muy triste, porque veo que las embarazadas deben pasar por experiencias muy desagradables, solas, sin la información necesaria, sin las condiciones de higiene necesarias, entre otras carencias. Pero sobre todo porque veo que no hay demasiada intención de cambiar las cosas. Toda la Ley Nacional 25.929 se pasa por alto en este hospital.
¿Qué le parece el hecho de que en el hospital público de Misiones las madres afronten todo el proceso del parto y posparto sin acompañamiento?
Un horror. Para la mujer es fundamental estar acompañada por alguien querido en un momento tan especial como es el del parto. El hecho de que la mujer vaya a parir sola, sin información, aterrada, hace que el parto se convierta en una experiencia muy negativa. Las mujeres desconocen por qué las operan. No saben de qué manera ellas mismas puedan facilitar su trabajo de parto porque nadie se lo dice. Una mujer necesita muy poco para poder parir: respeto, intimidad y libertad. Necesita estar en un lugar donde nadie le esté machacando con nada.
No es el caso que acaba de ver.
Desgraciadamente no. Y creo que en esta provincia llevará mucho tiempo humanizar los partos y respetar la ley.
¿Qué aspectos podrían mejorarse en lo inmediato?
La información. Hay que poner el cartel que informe a las mujeres sobre sus derechos, informar más, en la sala de espera debería haber personas que capaciten a las embarazadas, la televisión debería mostrar documentales acordes. También podría mejorar el tema de la privacidad y el acompañamiento a la embarazada en el parto. No es ningún impedimento decir que no se tiene el espacio, igual se pueden aplicar medidas para preservar la privacidad de la mujer durante el parto.
¿Cómo fueron implementando estas medidas en el hospital donde usted trabaja?
Antes de que se implemente la ley ya habíamos empezado con el tema del acompañamiento. Comenzamos a permitir que la mujer esté acompañada durante las distintas etapas del parto. Después se vio la necesidad de la privacidad de la mujer. Hubo que remodelar parte del hospital para que las mujeres tuvieran privacidad en el parto. Hasta que se hizo la remodelación estábamos ocupando una sola ala del hospital, en una habitación como una tienda de campaña, pero con cortinas que dividían a una mujer de la otra, con privacidad. Después siguió todo lo demás: que la mujer pueda elegir de qué manera va a parir a su hijo, en qué posición de acuerdo a su comodidad, respetando los tiempos naturales.
¿Qué cambios trajeron estas medidas?
Se realizan muchísimas menos intervenciones. La mujer en situación de estrés, cuando está sola, con miedo el trabajo de parto se frena. Entonces hemos creado el entorno acorde para que la mujer tenga libertad, esté tranquila y sin miedo, para evitar riesgos en los partos. No tenemos necesidad de poner sueros ni hacer ningún tipo de intervenciones que son dolorosas.
Salas aranceladas: la comodidad tiene precio
Indigna y cuesta creer que en un hospital público suceda esto, pero es real. En Maternidad del Madariaga, quienes pueden abonar aranceles de entre 50 y 80 pesos, tienen la posibilidad de acceder a salas individuales donde se vive el posparto con aire acondicionado y dónde -a diferencia de las salas comunes- se puede tener un acompañamiento constante. Esto significa que, además de arancelar la comodidad, en este nosocomio hay que pagar para tener una compañía que a las madres les corresponde por ley.
“Cuando vimos cómo eran las piezas en donde se interna a las madres para el posparto, nos horrorizamos. Pero nos ofrecieron ir a una sala especial, más cómoda y donde yo podía quedarme todo el tiempo. Los padres que pueden, pagan este servicio porque la sala común es decadente”, relató Mauricio Ferreyra, uno de los padres que debió pagar los 80 pesos por esta diferencia.
http://www.primeraedicionweb.com.ar/index.php?idnoticia=4603&dgprincipal=nota&tipo=impreso&idEdicion=345
Pariendo el parto "Linea Capital"

La región
10 de marzo
Por Romina Kujarchuk
Pariendo el parto
Desde hace dos años existe en Argentina la ley de parto respetado. En Misiones no se aplica. Mujeres piden poder de decisión. Las cesáreas e intervenciones ganan terreno
Posadas ( La Capital del Nordeste). Sandra quiere elegir la manera de parir a su hija. No está enferma, pero en los últimos meses se convirtió en una paciente de laboratorio que debe seguir normas rigurosas para acceder a la atención de un médico. Como otras mujeres embarazadas que deben someterse al sistema sanitario de Misiones, público o privado, para contar con atención médica. Sin embargo, existe en Argentina una Ley, la 25929, en vigencia desde 2004, que vuelve a la mujer una participante activa de su parto. El médico, el centro de salud y la obra social pasan a ser acompañantes del proceso con la obligación de informar y asistir en caso de necesidad de la parturienta y su bebé.
Esta ley todavía no se aplica en la provincia, ni en centros públicos ni privados. Sin embargo, son los hospitales los que ya están al tanto y a pesar de todas las dificultades financieras, están queriendo iniciar el cambio. El jefe de la unidad de Perinatología del Hospital Madariaga, Jorge Pianessi expresó a La Capital del Nordeste: “conocemos la ley, pero los cambios se hacen paulatinamente. La asistencia a los pacientes se puede hacer ya, pero hay transformaciones estructurales, como las edilicias que llevan tiempo. Las mismas estructuras llevan a realizar el trabajo de forma rutinaria". Sin embargo, el médico admitió que ciertas prácticas, aunque en desuso, se llevan a cabo. Como la episiotomía rutinaria en madres primerizas. Las estadísticas dicen que en el 2007 se hicieron un promedio de 400 partos mensuales, de los cuales un 25 por ciento fueron por cesárea. "Este número se da porque aumentaron las indicaciones obstétricas, es decir aumentaron los motivos: bebés que según las previsiones van a pesar más de cuatro kilos, que se presentan de cola, mala posición de la placenta, rotura precoz de membrana", explicó Pianessi. Es lo que le ocurrió a María, que tuvo una cesárea porque el bebé podría tener más de cuatro kilos, al final tenía menos y la leche no le bajaba y se sentía sola en los pasillos del nosocomio. "El bebé llora mucho, mi leche no le llena, no baja", contó. No había nadie para asistirla y decirle que para estimular la bajada de la leche, debe dejar a ese bebé al pecho, todo el día si es necesario.
En la Casa
Para Patricia, un mujer que tuvo dos de sus tres hijos en la casa: "ninguna intervención es necesaria si la mujer está preparada. Yo tuve a mis hijos, sin goteo, sin rotura de bolsa, sin episiotomía, sin desgarros, sin corte prematuro de cordón. Enseguida los tuve en mi pecho, sin aspiraciones, ni baños, ni sondas". Pero para Patricia esta es una actitud de vida "con conciencia y responsabilidad", dice. Ella optó por no concurrir a un nosocomio, pero antes, mucho antes, leyó, se instruyó, se ejercitó, y consiguió un médico que la acompañó. Es una cuestión de "elección y hacerse cargo". Al tiempo que destacó: "No puede ser que todo sea previsión sobre previsión, no puede ser un intervensionismo sin conciencia, sin esperar el momento. La mujer tiene que ser la protagonista de su parto, ella tiene que decir como se siente como lo está viviendo, como siente que su hijo va a bajando. Sin embargo no te dejan, te atan, te dicen 'ponete allá'. Los médicos tienen muchos miedos”, opinó y destacó que las intervenciones son necesarias en los casos complicados, pero no de rutina.
En el público, en el privado
Sandra comenzó a investigar sobre el parto respetado a partir de la Ley nacional que por casualidad la leyó. De ahí en más comenzó un camino lleno de trabas, de muchos no como respuesta. "No, acá se hace lo que el médico cree conveniente", le respondieron cuando intentó saber si en Misiones alguien ponía en práctica la ley de parto humanizado.
Visitó tres médicos "y el privado fue el peor", contó Sandra. Quien a pesar de todo prefiere atender su parto en el hospital "Porque sé que es el lugar donde más me van a respetar, porque no es un lugar lucrativo". Igualmente, no tuvo la opción de decidir sobre su parto.
Ella escribió una carta con plan de parto, en la que requería no ser intervenida, sino que la esperen hasta el momento del nacimiento, y le den espacio a su compañero para vivir juntos ese momento. Desde el hospital le respondieron que las condiciones del mismo son limitadas. "No estamos ajenos a los contenidos de la ley, entendiendo que se han dictado guías y pautas de procesos para generar los cambios paulatinos necesarios, algunos de los cuales se hacen desde el estado" y la respuesta ennumera algunos de esos cambios en proceso, también hace referencia a que la institución trabaja con normas de atención dictadas por las sociedades científicas. Al final, le dicen a Sandra, que las pautas de trabajo ya están dadas y la invitan a recorrer el lugar. La firman los jefes de obstetricia, Carlos Bustios Lojewski, de neonatología y el jefe de la unidad de perinatologia Jorge Pianessi.
Parece muy crudo para el momento emocional que viven Sandra y su pareja. Pero es una respuesta, la que no hay en un ámbito privado, donde se limitan a hacer firmar a la parturienta, un documento en el que dice estar de acuerdo con todas las intervenciones que le harán, sin saber cuáles son.
Como le pasó a Tatiana en un sanatorio de Posadas: “El parto no fue como lo queríamos. Deseaba un parto natural vaginal, sin episiotomia, ni anestesias, ni nada que entorpeciera el proceso natural”. Su trabajo de parto duró nueve horas y quince minutos el expulsivo. Su embarazo fue normal y sano.
En el sistema privado “encontré asistencia, pero no contención. Siempre relación de médico - paciente distante y con la información justa. Nunca tuve información contrastada, ni profunda. Hubo médicos muy amables que me trataron bien. Sobre mis rechos supe en el sitio www.dandoaluz.net”.
La desinformación que padecen la embarazadas, también la suelen tener los profesionales que ante argumentos de seguridad y control del embarazo, pierden de vista el bienestar de la mujer y su familia.
La Ley prevé que la mujer pueda elegir, previa información, como llevar adelante su parto, con intevenciones mínimas.
La capacitación será entonces para médicos y pacientes. A esta altura, la mayoría de las mujeres opta por una cesárea (80 por ciento de las cesáreas en el ámbito privado se hacen a pedido de la embarazada) porque creen que es mejor. Mientras que el resto acepta como normal las intervenciones rutinarias del parto vaginal. Pero desde hace 20 años los estudios (Según OMS) demuestran, sin ninguna concesión posible, que una política de episiotomías profilácticas no aporta en ningún caso ningún beneficio para la salud de las mujeres y de los bebés, sino al contrario.
Al pedido de estas mujeres de un trato respetuoso, se impone un redescubrimiento de los saberes naturales del cuerpo femenino en acuerdo con los saberes médicos.
En Cuclillas y sin cortes
En el servicio perinatal del Hospital Avellaneda de Tucumán, las parturientas parecen doblemente satisfechas. No sólo viven la felicidad de ser madres, sino que además reciben una atención diferente. La institución se adhirió al programa Parto Respetuoso, que supone un trato más humanitario y satisfactorio para las mujeres y sus hijos. No se realizan la depilación ni las enemas previas; tampoco la perfusión endovenosa (goteo), ni el ayuno, ni la rotura precoz de membranas. Tampoco se aplica la inyección de oxitocina para la inducción del parto. "Ya está demostrado que no tienen una utilidad, pero se siguen aplicando por costumbre. No dejan de ser una invasión sobre la mujer", definió la doctora María Mohedano, jefa de Perinatología del hospital. Por su parte, el jefe de Obstetricia -Miguel Melano-, explicó que con una atención más humanitaria y satisfactoria para las mujeres se mejora la reputación de los servicios y se motiva a otras madres a que los utilicen. La posición "de moda" en el Avellaneda es el parto en cuclillas. No porque lo haya dictado algún estilista, sino porque la medicina comprobó que la manera más antigua de parir es la más sana y práctica. El hospital cuenta con un nuevo sillón para ese fin. "Les pasamos un video y les explicamos por qué es beneficioso, a pesar de que muchos médicos aún se resisten”, explicó María Mohedano.
Intervencionismo I
El testimonio de Tatiana quien tuvo a su bebé hace un año y tres meses, cuanta de la falta de respeto que sintió en un centro privado de Posadas. “El parto a último momento fue normal, pero las primeras etapas de él fueron fisiológicas y naturales, realicé toda la dilatación en casa, acompañada de mi pareja. Ni bien llegué al sanatorio se sorprendieron que una primeriza llegase con una dilatación completa. Desde allí, solo fui una posible patología. Ya arriba de la camilla, y luego de recibir retos y órdenes, al tercer pujo vino la episiotomía, tuve anestesia local, pero mi alma se desgarró sabiendo que mis "partes íntimas" nunca volverían a ser las mismas. Con las piernas atadas, y agarrada de dos enfermeros, haciendo fuerza despareja. También me hicieron la maniobra de kristeller. Mi hijo nació a las 20:13, 10 minutos luego de entrar a ese quirófano, sola porque no dejaron entrar a mi pareja. Me sentí culpable de haber traído a nuestro hijo al mundo, y él que tanto me apoyó. A los siete minutos de haber nacido nuestro hijo, empecé a sentir ganas de pujar nuevamente, pensé que bueno no tendrán que sacarme la placenta manualmente, pero no. Tuve que esperar que terminen de coser, me la sacaron manualmente. Finalmente me dijeron que ellos no estaban acostumbrados a estos partos, sino a las cesáreas”.
Intervencionismo II
“A pesar de todo parí junto a mi marido. Nuestro hijo pudo nacer por su instinto natural y por el mío pude ayudarlo en ese acontecimiento. Fue un momento salvaje, en el que la emoción remitía a una humanidad perdida antaño. Fue de una conmoción tremenda”, contó Karen, quien tuvo a su primer hijo en un sanatorio de Posadas. “Todo esto no fue violento, fue traumático, nos quedó marcado. En nuestra experiencia, la violencia también estuvo presente. Los profesionales que me atendieron decenas de veces con inyectarme oxitocina, no querían esperar. Cada media hora alguien venía a intervenirme, con tactos, mediciones varias. También con el rasurado, insistieron con el enema. Gente que no conozco, que nunca vi en mi vida, disponía de mi cuerpo como un conejillo de indias. Sin consulta, rompieron la bolsa con una tijera. Se precipitó el parto. Sin aviso, la episiotomía. Nació nuestro bebé y el pediatra lo puso bajo una lámpara, un grito de espanto se escuchó. Auscultaban a mi niño, midiéndolo y métiéndole sondas, inyectando, poniendo gotas en sus ojos. Pero sólo cuando lo ponían bajo la lámpara se oía el grito. En la habitación, lo acosté a mi lado, apenas lo podía sostener en mis brazos llenos de agujas y cables. Era difícil amamantarlo en esas circunstancias. Ahora sé que esas personas quisieron ayudarnos, pero por ignorantes, violentaron un momento tremendamente hermoso”.
La Búsqueda de Sandra
"Antes, yo quería una cesárea, algo rápido y práctico. Pero un día vi un folleto del Consejo Nacional de la Mujer que hablaba sobre la Ley de Parto Humanizado. Ahí comenzó todo", recordó Sandra, quien quiere un parto natural, sin intervenciones. "Hablaba sobre el respeto a la mujer, al bebé y a la pareja, al momento del parto y después del mismo. Me pareció novedoso”, contó. "Una está acostumbrado a que el médico te dice todo lo que tenés que hacer y nos olvidamos que es un proceso fisiológico y la mujer es la que mejor lo entiende porque es la que lo está viviendo, por ahí falta escuchar un poco más el cuerpo. De a poco comenzamos a ver qué se podía hacer y la verdad que nos fuimos encontrando con trabas. Nos decían, "acá se hace lo que el médico cree, no importa lo que dice la ley", relató.
"Hice una consulta particular, pero fue la peor. En el hospital estoy súper conforme. Más allá de lo que se dice te atienden bien", contó Sandra quien es la misma que escucha muchas negativas a sus pedidos. A pesar de entender las limitaciones del hospital, no se resigna a que en un futuro cercano el sistema sanitario de Misiones incorpore esta ley y los médicos puedan flexibilizarse y aprender a escuchar a sus pacientes. "Hice un curso de preparto en el hospital, fui a algunas clases, pero la verdad fue decepcionante porque el punto de vista del curso era médico. La primera clase que fui y escuché: ‘hoy vamos a hablar de la cesárea y de la episiotomía, una u otra cosa les va a tocar’. Como condición que la mujer que va a parir tiene que pasar por eso. El cuerpo humano se prepara nueve meses para que todo salga bien. Si a último momento no sale, bueno ahí si se debe intervenir. No encontré otra opción en Posadas. Ni privado, ni publico. Tuve la sensación que el médico tiene miedo de no controlar toda la situación. Son diferentes pasos que ya los tienen calculados. La rutina es más sencilla y segura que esperar los tiempos del cuerpo femenino. Falta más que nada concientizar a la mujer que se puede elegir la manera de parir”. Para Sandra, es cansadora esta búsqueda, pero entiende que “es difícil para todos aceptar un pedido que no encaja en lo que están acostumbrados”.
16-05-2008 Abuso de cesareas.
Salud | 16-05-2008 15:03:00 Tamaño de texto | Imprimir
Aseguran que en Misiones se abusa de la cesárea en partos
En el sector público un 50 por ciento de los alumbramientos son por estos procedimientos. Representante local de la Organización No Gubernamental “Dando a Luz” sostuvo que en el caso de los centros privados las intervenciones quirúrgicas ascienden a un 80 por ciento.
Leyes nacionales amparan el derecho a un parto natural y a la compañía de un familiar.
En el marco de la semana mundial del parto respetado, la Organización No Gubernamental(ONG) “Dando a Luz”, reveló que en Misiones existe un abuso de los procedimientos quirúrgicos en los alumbramientos.
Tatiana Lencina, representante de la ONG en Misiones, precisó que en el ámbito estatal el 50 por ciento de los partos son por cesáreas y en el sector privado alcanzan hasta un 80 por ciento.
Por otra parte, Lencina comentó que desde la organización se reciben muchas denuncias de madres, por haber sufrido maltrato a la hora del parto, los motivos de los recurrentes son porque no la dejaron estar acompañada, y se sintieron muy solas, así también porque las separaron de sus bebés evitando un mayor contacto.
La entidad no gubernamental desarrolló una charla ayer, en el Penal de Mujeres en Villa Lanús acerca de los derechos de las mujeres, padres y recién nacidos.
Asimismo, está previsto un encuentro similar mañana a las 18 horas, en calle Hungría 2719 (casa 2). Se abordarán temas del embarazo, lactancia, maternidad responsable y recomendaciones para llegar a un parto sano, con contacto inmediato entre madre y niño, sin separación de rutina.
Lencina señaló que en el país existe una norma nacional, la Ley 25929, que contempla los derechos de padres y madres, y que está en vigencia desde el 2004.
La representante de la ONG detalló que la norma establece que "toda mujer, en relación con el embarazo, el trabajo de parto, el parto y el posparto, tiene derecho a ser informada sobre las distintas intervenciones médicas que pudieren tener lugar durante esos procesos, de manera que pueda optar libremente cuando existieren diferentes alternativas”.
Así también, Lencina detalló que la ley dispone que la madre debe ser tratada con respeto, y de modo individual y personalizado que le garantice la intimidad durante todo el proceso asistencial y tenga en consideración sus pautas culturales.
Respecto a los procedimientos, la norma señala que la embarazada tiene derecho a “un parto natural, respetuoso de los tiempos biológico y psicológico, evitando prácticas invasivas y suministro de medicación que no estén justificados por el estado de salud de la parturienta o de la persona por nacer”.
Asimismo, la legislación prevé que la madre pueda estar acompañada por una persona de su confianza y elección durante el trabajo de pre parto, parto y postparto, y a tener a su lado a su hijo o hija durante la permanencia en el establecimiento sanitario, siempre que el recién nacido no requiera de cuidados especiales. Por: Cristina Miño
http://www.misionesonline.net/paginas/detalle2.php?db=noticias2007&id=112802
Lograr una mejor atención en los partos (2007)
Salud | 17-05-2007 21:48:00 Tamaño de texto | Imprimir
Trabajan para lograr una mejor atención en los partos
La iniciativa es encarada por el personal de Atención Primaria de la Salud junto a los profesionales que atienden los hospitales de la Provincia.
En la Provincia, un grupo de profesionales trabaja para lograr un mejor acompañamiento de las mujeres al momento de dar a luz. La iniciativa toma relevancia en el marco de la campaña nacional que se lanzó en referencia a las celebraciones de la Semana Mundial por un Parto Respetado. Los trabajos buscan mejorar la atención de las madres como también la capacitación de los profesionales involucrados en la intervención.
Rosa del Carmen Piragine, pediatra, directora de Atención Primaria de la Salud, comentó que desde hace tiempo trabajan en la temática en varios centros de salud de Misiones.
“Lo que pretendemos es minimizar los factores que agudicen una situación traumática (el parto) y poder brindar la mejor atención y contención a las mamás. También incorporar a los papás o a personas que puedan contenerlas en todo el proceso”, dijo.
Por otro lado, comentó que los trabajos atraviesan la etapa de sensibilización dado que se busca aunar criterios para una atención uniforme en todos los centros de la Provincia.
Contó que se toma la cuestión desde diversas aristas que contemplan pautas de nutrición y cuidado de la madre y el niño como así también cursos de pre y post parto.
También se aborda los aspectos referidos a los embarazos a temprana edad, cuestión que en la provincia ronda el 20 por ciento de los casos, cifra que se equipara a la media nacional.
“Se trabaja por áreas pero se toma como un proceso integrado. Hay que recordar que son muchos los factores que influyen en el tema de los embarazos precoces. Por un lado, cuestiones netamente referidas a la educación y el nivel socioeconómico y por otro, la búsqueda de identidad de la persona. Hablamos de chicas que en su niñez han quedado a cargo de hermanitos, pasan de esa fase a ser madres”, explicó la profesional.
Otro de los puntos que se destacó como importante es que si bien existen a disposición de la población métodos anticonceptivos, se revela una cierta resistencia a la hora de “ir a buscarlos”.
“Se debería pensar en estrategias para que la gente reconozca estos lugares, y utilice los medicamentos o la profilaxis que está a sus disposición”, dijo.
Estas cuestiones son las que se deberán tener en cuenta a la hora de tratar en la Cámara de Diputados la Ley de Educación Sexual, dado que según se supo en la comisión se lograron avances que hacen suponer que sería sancionada este año.
Las personas que quieran interesarse en los trabajos que se realizan con las futuras mamás, deberán dirigirse al Hospital Pedro Baliña, donde un grupo de profesionales podrá asesorarlo al respecto.
Campaña nacional
El ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, presentó la campaña para dar a conocer los alcances de la Ley Nacional 25.929, que en forma taxativa establece los derechos que tienen las mujeres en relación con el embarazo, el trabajo de parto, el parto y el posparto.
Explicó que su cartera procura "hacer a los hospitales no sólo técnicamente más adecuados, que es importante porque mucha de la mortalidad materna tiene que ver con eso, sino también muchísimo más amigables desde el punto de vista social, sobre todo en una circunstancia feliz, para una sociedad que tiene más de 700 mil nacimientos por año". Por Griselda Segovia
Trabajan para lograr una mejor atención en los partos
La iniciativa es encarada por el personal de Atención Primaria de la Salud junto a los profesionales que atienden los hospitales de la Provincia.
En la Provincia, un grupo de profesionales trabaja para lograr un mejor acompañamiento de las mujeres al momento de dar a luz. La iniciativa toma relevancia en el marco de la campaña nacional que se lanzó en referencia a las celebraciones de la Semana Mundial por un Parto Respetado. Los trabajos buscan mejorar la atención de las madres como también la capacitación de los profesionales involucrados en la intervención.
Rosa del Carmen Piragine, pediatra, directora de Atención Primaria de la Salud, comentó que desde hace tiempo trabajan en la temática en varios centros de salud de Misiones.
“Lo que pretendemos es minimizar los factores que agudicen una situación traumática (el parto) y poder brindar la mejor atención y contención a las mamás. También incorporar a los papás o a personas que puedan contenerlas en todo el proceso”, dijo.
Por otro lado, comentó que los trabajos atraviesan la etapa de sensibilización dado que se busca aunar criterios para una atención uniforme en todos los centros de la Provincia.
Contó que se toma la cuestión desde diversas aristas que contemplan pautas de nutrición y cuidado de la madre y el niño como así también cursos de pre y post parto.
También se aborda los aspectos referidos a los embarazos a temprana edad, cuestión que en la provincia ronda el 20 por ciento de los casos, cifra que se equipara a la media nacional.
“Se trabaja por áreas pero se toma como un proceso integrado. Hay que recordar que son muchos los factores que influyen en el tema de los embarazos precoces. Por un lado, cuestiones netamente referidas a la educación y el nivel socioeconómico y por otro, la búsqueda de identidad de la persona. Hablamos de chicas que en su niñez han quedado a cargo de hermanitos, pasan de esa fase a ser madres”, explicó la profesional.
Otro de los puntos que se destacó como importante es que si bien existen a disposición de la población métodos anticonceptivos, se revela una cierta resistencia a la hora de “ir a buscarlos”.
“Se debería pensar en estrategias para que la gente reconozca estos lugares, y utilice los medicamentos o la profilaxis que está a sus disposición”, dijo.
Estas cuestiones son las que se deberán tener en cuenta a la hora de tratar en la Cámara de Diputados la Ley de Educación Sexual, dado que según se supo en la comisión se lograron avances que hacen suponer que sería sancionada este año.
Las personas que quieran interesarse en los trabajos que se realizan con las futuras mamás, deberán dirigirse al Hospital Pedro Baliña, donde un grupo de profesionales podrá asesorarlo al respecto.
Campaña nacional
El ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, presentó la campaña para dar a conocer los alcances de la Ley Nacional 25.929, que en forma taxativa establece los derechos que tienen las mujeres en relación con el embarazo, el trabajo de parto, el parto y el posparto.
Explicó que su cartera procura "hacer a los hospitales no sólo técnicamente más adecuados, que es importante porque mucha de la mortalidad materna tiene que ver con eso, sino también muchísimo más amigables desde el punto de vista social, sobre todo en una circunstancia feliz, para una sociedad que tiene más de 700 mil nacimientos por año". Por Griselda Segovia
Semana Mundial por el Parto Respetado 2007 (un poco de noticia vieja)
Salud | 19-05-2007 08:28:00 Tamaño de texto | Imprimir
Se intensificó la difusión de derechos de las embarazadas
Durante la semana mundial por un parto respetado, el titular de la cartera sanitaria destacó la importancia de los programas que desarrollan desde el ministerio
El ministro de salud, José Daniel Guccione, sostuvo ayer que al celebrarse la Semana Mundial por un Parto Respetado, los trabajadores de la salud de la provincia intensifican “la difusión de los derechos que tienen las mujeres en relación con el embarazo, el trabajo de parto, el parto y el posparto”.
El funcionario recordó que la Dirección de Atención Primaria de la Salud, la Unidad de Género, y el Programa de Salud Sexual y Procreación Responsable vienen trabajando en la materia con “Consejerías de Salud Sexual y Procreación Responsable, captación temprana de las embarazadas a través de rondas sanitarias de los promotores, y sensibilización en la materia de la sociedad, la familia, las parejas y las embarazadas”.
Guccione indicó que estas acciones se suman a los beneficios que otorga el Plan Nacer a las embarazadas que favorecen a que las mujeres “vivan un embarazo controlado y los niños nazcan y crezcan sanos”. Y añadió que los mismos objetivos persigue el Programa Focalizado de Seguridad Alimentaria destinado a la recuperación nutricional de niños menores de seis años y mujeres embarazadas.
Por otra parte, el titular de la cartera sanitaria adelantó que al conmemorarse el próximo 28 de mayo la Semana Nacional de Donación de Órganos el Ministerio, a través del Centro Único Coordinador de Ablaciones e Implantes Misiones (Cucaimis) y en conjunto con el Consejo General de Educación de la Provincia, se trabajará en todas las escuelas en “la concientización colectiva de lo importante que es la donación y el trasplante de órganos”:
http://www.misionesonline.net/paginas/detalle2.php?db=noticias2007&id=6815
Se intensificó la difusión de derechos de las embarazadas
Durante la semana mundial por un parto respetado, el titular de la cartera sanitaria destacó la importancia de los programas que desarrollan desde el ministerio
El ministro de salud, José Daniel Guccione, sostuvo ayer que al celebrarse la Semana Mundial por un Parto Respetado, los trabajadores de la salud de la provincia intensifican “la difusión de los derechos que tienen las mujeres en relación con el embarazo, el trabajo de parto, el parto y el posparto”.
El funcionario recordó que la Dirección de Atención Primaria de la Salud, la Unidad de Género, y el Programa de Salud Sexual y Procreación Responsable vienen trabajando en la materia con “Consejerías de Salud Sexual y Procreación Responsable, captación temprana de las embarazadas a través de rondas sanitarias de los promotores, y sensibilización en la materia de la sociedad, la familia, las parejas y las embarazadas”.
Guccione indicó que estas acciones se suman a los beneficios que otorga el Plan Nacer a las embarazadas que favorecen a que las mujeres “vivan un embarazo controlado y los niños nazcan y crezcan sanos”. Y añadió que los mismos objetivos persigue el Programa Focalizado de Seguridad Alimentaria destinado a la recuperación nutricional de niños menores de seis años y mujeres embarazadas.
Por otra parte, el titular de la cartera sanitaria adelantó que al conmemorarse el próximo 28 de mayo la Semana Nacional de Donación de Órganos el Ministerio, a través del Centro Único Coordinador de Ablaciones e Implantes Misiones (Cucaimis) y en conjunto con el Consejo General de Educación de la Provincia, se trabajará en todas las escuelas en “la concientización colectiva de lo importante que es la donación y el trasplante de órganos”:
http://www.misionesonline.net/paginas/detalle2.php?db=noticias2007&id=6815
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